viernes, 24 de junio de 2016

LA TECNOLOGÍA EDUCATIVA COMO UN FACTOR DE DESARROLLO DE LOS PAÍSES- REALIDAD O UTOPÍA


Podemos tomar como realidad lo evidente que en estos momentos vivimos con nuestros estudiantes, donde ellos se encuentran inmersos en un sinfín de artilugios electrónicos y en una realidad virtual, pero la realidad nos muestra que son herramientas tecnológicas mal utilizadas debido a que no forman parte de procesos formativos, porque solo son parte de sus propios asuntos personales. De otra parte, los maestros parecen no darse cuenta que estamos formando parte de una era digital y continúan con sus prácticas antiguas y precarias sin hacer parte de la tecnología en sus clases magistrales, en muchas ocasiones por no estar formado en las diferentes herramientas que la era digital dispone. Las herramientas que nos ofrece la web no están siendo bien utilizadas por nuestros estudiantes, aunque ellos estén en continuo contacto con esta,  y es por esto que debemos incorporar las TIC a nuestras prácticas docentes para generar un cambio estructural en este uso por parte de los estudiantes. El incorporar prácticas pedagógicas en los estudiantes generará en ellos un cambio, incorporando en éstos hábitos de autoaprendizaje, autodisciplina, y un compromiso con las actividades académicas. Todo esto, intentando potenciar un rol más activo del estudiante y por ende, en el trabajo colaborativo que permita la  construcción del conocimiento y el uso de nuevas tecnologías.


Como realidad tenemos el que la era digital está avanzando a pasos agigantados y en muchas ocasiones los avances nos toman desapercibidos, los criterios tecnológicos continuamente varían y se gestan nuevas connotaciones digitales a las cuales debemos aproximarnos rápidamente o de lo contrario senos adelanta. Nosotros como docentes, tenemos que estar a la par de la tecnología, pero la mayoría de nosotros permanecemos en una zona de confort y nos dedicamos a impartir la cátedra que solíamos hacer años atrás. Al parecer las nuevas herramientas digitales están fuera del alcance de muchos de los docentes y es una realidad pensar que el llegar a implementar las TIC  en nuestra labor docente está todavía lejos de lograrse. Los recursos destinados a la tecnología en la educación en países latinoamericanos es muy poca en comparación con el financiamiento que realizan los países desarrollados y por esto que el conocimiento en los países menos desarrollados se tengan pocas políticas para incrementar y mejorar los niveles educativos, ya que el conocimiento no llega a la mayoría de la población. Realmente los menos favorecidos en los países menos desarrollados son los pobladores de sitios lejanos a las urbes, que aunque en las mismas urbes la implementación de estas políticas de inversión se ven poco reflejadas.


El realizar interacciones entre docentes y estudiantes propondrá un cambio sistemático en la educación, teniendo como alternativas en el aprendizaje mejores ambientes que se pueden replicar dentro o fuera del aula, propiciando el uso de las TIC y seguramente creando nuevos investigadores, estudiantes que sean capaces de auto formarse y dedicar el espacio de su aprendizaje de una manera autónoma, que proponga y que lidere alternativas para apropiarse  del conocimiento y lo aplique en su cotidianidad. Es de relevancia tener políticas de implementación de las TIC dentro de nuestras instituciones, de vital importancia es que los entes gubernamentales dirijan este tipo de políticas encaminadas a una formación integral de los ciudadanos del siglo XXI, financiando de buena manera la inclusión de los parámetros que permitan estas integraciones en las instituciones educativas. Crear currículos que formen a profesionales que generen conocimiento, que propongan y que sean investigadores. Debemos actuar de tal manera que no seamos apáticos al los nuevos conocimientos, que seamos capaces de integrar los modelos propios y extrapolarlos con los conocimientos nuevos, que sean formadores de nuevas capacidades en nuestros estudiantes y convertirlos en actores en la adquisición de su propio conocimiento. La labor del docente debe de presentar cambios profundos y tomar las nuevas herramientas tecnológicas como un reto a nuestra labor como orientadores del conocimiento, llevar a nuevos espacios de enseñanza aprendizaje e integrar la tecnología a nuestro quehacer diario y es por esto que se tiene que cambiar de paradigma y transformar los antiguos modelos pedagógicos incorporándolas al cambio que suscita la implementación de las TIC en la educación. Estos cambios exigen a docentes y a estudiantes por igual, cambios de actitud frente a la adquisición del conocimiento. Las instituciones educativas deben ser parte del cambio y generar ambientes tecnológicos que requieren generalmente de inversiones asumidas por estas y por los entes estatales. Pasar a nuevos paradigmas es labor de todos, tanto de docentes como de estudiantes, de entes gubernamentales y demás personas involucradas en el ámbito educativo, para poder ser competentes al momento de implementar nuevas tecnologías y poder cambiar los antiguos modelos educativos por otros nuevos, que involucren transformaciones profundas en el uso de herramientas tecnológicas y que sean en algún momento lo más cotidiano y frecuente en nuestras instituciones educativas.

REFERENCIAS

•             Elementos para un marco conceptual sobre la incorporación de las TIC en la educación. Juan José Sanz. (2006).

•             Domingo, M., & Marquès, P. (2011). Aulas 2.0 y uso de las TIC en la práctica docente. (Spanish). Comunicar, 18(37), 169-175. Recuperado de
Aulas 2.0 y uso de las TIC en la práctica docente

•             Tablets en educación Oportunidades y desafíos en políticas uno a uno. Laura Marés Red Latinoamericana de portales educativos. (2012)

•             El foro electrónico: una herramienta tecnológica para facilitar el aprendizaje colaborativo. Vivina Brito R. (2012)

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