Podemos
tomar como realidad lo evidente que en estos momentos vivimos con nuestros
estudiantes, donde ellos se encuentran inmersos en un sinfín de artilugios
electrónicos y en una realidad virtual, pero la realidad nos muestra que son
herramientas tecnológicas mal utilizadas debido a que no forman parte de
procesos formativos, porque solo son parte de sus propios asuntos personales.
De otra parte, los maestros parecen no darse cuenta que estamos formando parte
de una era digital y continúan con sus prácticas antiguas y precarias sin hacer
parte de la tecnología en sus clases magistrales, en muchas ocasiones por no
estar formado en las diferentes herramientas que la era digital dispone. Las
herramientas que nos ofrece la web no están siendo bien utilizadas por nuestros
estudiantes, aunque ellos estén en continuo contacto con esta, y es por esto que debemos incorporar las TIC
a nuestras prácticas docentes para generar un cambio estructural en este uso
por parte de los estudiantes. El incorporar prácticas pedagógicas en los
estudiantes generará en ellos un cambio, incorporando en éstos hábitos de
autoaprendizaje, autodisciplina, y un compromiso con las actividades
académicas. Todo esto, intentando potenciar un rol más activo del estudiante y
por ende, en el trabajo colaborativo que permita la construcción del conocimiento y el uso de
nuevas tecnologías.
Como realidad tenemos el
que la era digital está avanzando a pasos agigantados y en muchas ocasiones los
avances nos toman desapercibidos, los criterios tecnológicos continuamente
varían y se gestan nuevas connotaciones digitales a las cuales debemos
aproximarnos rápidamente o de lo contrario senos adelanta. Nosotros como
docentes, tenemos que estar a la par de la tecnología, pero la mayoría de
nosotros permanecemos en una zona de confort y nos dedicamos a impartir la
cátedra que solíamos hacer años atrás. Al parecer las nuevas herramientas
digitales están fuera del alcance de muchos de los docentes y es una realidad
pensar que el llegar a implementar las TIC
en nuestra labor docente está todavía lejos de lograrse. Los recursos
destinados a la tecnología en la educación en países latinoamericanos es muy
poca en comparación con el financiamiento que realizan los países desarrollados
y por esto que el conocimiento en los países menos desarrollados se tengan
pocas políticas para incrementar y mejorar los niveles educativos, ya que el
conocimiento no llega a la mayoría de la población. Realmente los menos
favorecidos en los países menos desarrollados son los pobladores de sitios
lejanos a las urbes, que aunque en las mismas urbes la implementación de estas
políticas de inversión se ven poco reflejadas.
El realizar
interacciones entre docentes y estudiantes propondrá un cambio sistemático en
la educación, teniendo como alternativas en el aprendizaje mejores ambientes
que se pueden replicar dentro o fuera del aula, propiciando el uso de las TIC y
seguramente creando nuevos investigadores, estudiantes que sean capaces de auto
formarse y dedicar el espacio de su aprendizaje de una manera autónoma, que
proponga y que lidere alternativas para apropiarse del conocimiento y lo aplique en su
cotidianidad. Es de relevancia tener políticas de implementación de las TIC
dentro de nuestras instituciones, de vital importancia es que los entes
gubernamentales dirijan este tipo de políticas encaminadas a una formación
integral de los ciudadanos del siglo XXI, financiando de buena manera la
inclusión de los parámetros que permitan estas integraciones en las
instituciones educativas. Crear currículos que formen a profesionales que
generen conocimiento, que propongan y que sean investigadores. Debemos actuar
de tal manera que no seamos apáticos al los nuevos conocimientos, que seamos
capaces de integrar los modelos propios y extrapolarlos con los conocimientos
nuevos, que sean formadores de nuevas capacidades en nuestros estudiantes y
convertirlos en actores en la adquisición de su propio conocimiento. La labor
del docente debe de presentar cambios profundos y tomar las nuevas herramientas
tecnológicas como un reto a nuestra labor como orientadores del conocimiento,
llevar a nuevos espacios de enseñanza aprendizaje e integrar la tecnología a
nuestro quehacer diario y es por esto que se tiene que cambiar de paradigma y
transformar los antiguos modelos pedagógicos incorporándolas al cambio que
suscita la implementación de las TIC en la educación. Estos cambios exigen a
docentes y a estudiantes por igual, cambios de actitud frente a la adquisición
del conocimiento. Las instituciones educativas deben ser parte del cambio y
generar ambientes tecnológicos que requieren generalmente de inversiones
asumidas por estas y por los entes estatales. Pasar a nuevos paradigmas es
labor de todos, tanto de docentes como de estudiantes, de entes gubernamentales
y demás personas involucradas en el ámbito educativo, para poder ser
competentes al momento de implementar nuevas tecnologías y poder cambiar los
antiguos modelos educativos por otros nuevos, que involucren transformaciones
profundas en el uso de herramientas tecnológicas y que sean en algún momento lo
más cotidiano y frecuente en nuestras instituciones educativas.
REFERENCIAS
• Elementos
para un marco conceptual sobre la incorporación de las TIC en la educación.
Juan José Sanz. (2006).
• Domingo,
M., & Marquès, P. (2011). Aulas 2.0 y uso de las TIC en la práctica
docente. (Spanish). Comunicar, 18(37), 169-175. Recuperado de
Aulas 2.0 y uso de las TIC en la práctica docente
• Tablets
en educación Oportunidades y desafíos en políticas uno a uno. Laura Marés Red
Latinoamericana de portales educativos. (2012)
• El foro
electrónico: una herramienta tecnológica para facilitar el aprendizaje
colaborativo. Vivina Brito R. (2012)
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